
Hola:
Este es mi blog personal sobre Dominación/sumisión y BDSM. En él intento plasmar tanto algunos conceptos generales para aquellos que buscan información, como mis gustos, mi manera de verlo y mis conceptos personales que ni son ley, ni tienen por qué ser compartidos por quienes realizan alguna de las prácticas englobadas bajo las siglas BDSM.
Espero que disfrutes de la visita.
Soy un hombre de carácter Dominante, tengo 54 años, mi aspecto es de buena presencia y mi orientación es heterosexual, por lo cual mi interés se centra en las mujeres sumisas.
Llevo algo más de 20 años realizando este tipo de prácticas. Me gusta charlar tranquilamente e intercambiar ideas y opiniones sobre técnicas, prácticas, etc. Vivo en España combinando Canarias y Aragón.
Los dos nicks del título del blog son los que suelo utilizar en algunas páginas web y foros de internet. Como es lógico no estoy registrado en todos, así que si quieres tener claro que con quien hablas es conmigo y no con otra persona, la mejor manera es por aquí.
Si deseas contactar conmigo, puedes hacerlo mediante estas dos direcciones:
sadicsir@hotmail.com
masterzgz@hotmail.com.
La base de mis prácticas radica en la Dominación/sumisión tanto en real, como en ciber. Me gusta un cierto protocolo, soy bastante estricto, prudente y tengo mi correspondiente dosis de sádico. Me gusta la D/s de verdad, intensa, por supuesto con toda la cordura, juicio y sensatez que esto requiere, pero con una relación real de sumisión y entrega, de verdad que los jueguecitos en plan de pareja de amantes con azotitos no son lo mío.
Siempre he pensado que este tipo de relaciones funcionan muy bien mediante el diálogo, hablando tranquilamente. Si se deja claro lo que se desea y lo que se ofrece, lo que gusta y lo que no, lo que se puede aportar y lo que se espera recibir, la relación debería de ir muy bien encaminada. Si se encaja se va avanzando, y si no se encaja se ven unos motivos evidentes para no continuar con la relación.
Pero ojo, ninguna relación es perfecta y las de este tipo tampoco lo son, siempre hay temas en los que ambas partes tienen que ceder dentro de un margen, o en los que dejar ver qué pasa conforme trascurre el tiempo y se avanza, o en los que analizar el por qué ha surgido una fuerte discusión o incluso una ruptura y si tiene remedio o no. No confundamos entre el tener carácter y las cosas claras con el ser un necio que se cierra en banda.
A mí me gusta guiar, enseñar y ayudar a avanzar, además de la obviedad de disfrutar completamente de quien se entrega a mí. Insisto en la necesidad de caminar y dialogar, conocer y valorar, acertar y equivocarse… e ir dejando claro lo que atrae y lo que gustaría cambiar, lo que ilusiona y lo que desanima… porque una cosa son las fantasías e ideas con las que se llega y otra la realidad con la que te encuentras.

Para que todo vaya bien tiene que ir apareciendo una acumulación de sentimientos, y los sentimientos necesitan su tiempo para ir apareciendo. Hace falta confianza, seguridad, tranquilidad, sensación de ser realmente dominada y muchos más, y eso lleva su tiempo.

Personalmente no admito ambigüedades, tiene que estar bien claro quien domina y quien obedece. No en plan tosco y sin sentido, en absoluto, siempre con sensatez, cordura, reflexión, apoyo y todos aquellos razonamientos que puedan hacer falta, pero desde luego con toda la entrega y obediencia requerida.
Tampoco admito las prohibiciones disfrazadas de límite. Es completamente cierto que la persona sumisa tiene absoluto derecho a fijar los límites sobre lo que no tolera hacer o que se le haga, eso está bien claro y no supone problema alguno. Pero otra cosa muy distinta es que pretenda ponerme límites a mí, yo no soy un “amito a la carta”. Para mí una persona que prohíba a otra tener cualquier otra relación exigiéndole que se limite al horario y a las prácticas que ella desee en el momento que pueda, sinceramente, yo no la llamaría “su sumisa”. Y al que tiene que obedecer y ceñirse a hacer exclusivamente lo que esta persona le permita y cuando se lo permita, sinceramente, yo no lo llamaría “su amo”. Respeto absolutamente ese tipo de relaciones, pero lo que desde luego yo no comparto es en considerarlos “amo y sumisa”, para mí ambos son switch donde ambos dar órdenes al otro sobre lo que puede hacer y lo que no, y por supuesto ambos obedecen a la otra parte.
Y a partir de aquí…
¿Qué el camino se va haciendo bonito? Pues adelante, alguna piedra habrá pero vamos allá.
¿Qué el camino no lleva a ningún sitio y no dice nada? Pues hasta aquí hemos llegado y mira para perder el tiempo, suerte y que te vaya bien. ¡¡Hay mundo y personas en él eh!!. Así que mejor dedicar el tiempo a encontrar con quien pasear a gusto, que perderlo con quien no encajas, o machacar y hacer perder el tiempo a la otra persona a la que no le encajas.
SadicSir / MasterZgz.
Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo. Todos los derechos reservados SadicSir / MasterZgz.

Si te estás iniciando en la sumisión, quieta, para, siéntate. No se trata en absoluto de meter miedo, pero sí de avisar sobre quienes se aprovechan de esto para conseguir “los favores” de una mujer, y ojo que son muchos. Repito, siéntate y piensa, no te embales y te dejes llevar por el morbo porque poco dolor psicológico hay tan grande para una mujer sumisa como el de haberse puesto desnuda ante un hombre habiéndole obedecido y dado todo, y descubrir que el que iba de duro dominante lo que ha resultado ser es un solemne majadero o un maltratador disfrazado con el que ha metido la pata. El dolor de los azotes, pinzas y demás mandangas habitualmente se pasa rápido, pero el verse estúpida ante sí misma y ver toda su ilusión por los suelos, ya te digo que por mucho que no tengas la culpa, no se pasa tan fácilmente.
En los chats y en los foros te vas a encontrar de todo, desde gente que de verdad merece la pena conocer hasta la panda de desesperados que van como buitres a ver si consiguen una. Huye de cualquiera que vaya de dominante y empiece dándote órdenes, o insultándote, u ordenando que le pongas la cam, o que le trates de tal o cual manera, o no te escuche y tenga prisa por desnudarte, ¡mándalo a tomar por el saco de inmediato!, un verdadero Dominante jamás haría eso. Y si encima te dice la consabida frase de que “lo que pasa es que tú no eres sumisa” da por zanjada cualquier conversación, ¡no sigas!, ya te ha dejado claro que de esto no tiene ni idea y que lo que busca es aprovecharse de la primera que pille. Recuerda siempre que tú eres completamente libre, y eres tú exclusivamente quien decide cuando se entrega y a quien.
Por muy peculiar o morbosa que sea este tipo de relación, no deja de ser una relación humana, y como tal en ella tienen que encajar los participantes. No por el hecho de que coincida una sumisa y un Dominante ya funciona, ni mucho menos, nada más lejos de la realidad. Aquí hay mucho camino por recorrer y mucho que aprender, y para ello es cierto que forma parte importante el Dominante. Pero antes de eso la que tienes que estar eres tú. Deja de entregar nada y piensa antes qué es lo que quieres; ¿quieres jugar el día 1 de cada mes un par de horas a esto?, ¿quieres jugar un día a la semana porque esto te mola?, ¿quieres un marido para ti solita con el cual poder jugar los fines de semana a esto?, ¿quieres que empecemos a ponernos serios y tu Amo maneje un poco más de tu vida y en este caso hasta donde?, ¿quieres ser una excelente sumisa e intentar dar casi todo lo que puedas de ti?, ¿o quieres llegar a ser una esclava y formar parte de lo que tu Dueño quiera y dentro de lo posible que disfrute completamente de ti?. Y en medio de todas estas, las miles de opciones que cada mujer sumisa considera. Eso es lo primero que tienes que saber y lo necesitas muy claro. Y eso es lo tienes que plantear claramente cuando busques Amo, y si no coincide, lo siento, ha sido un placer.
Es igual que las prácticas que estás dispuesta a aceptar, tienen que quedar bien claras lo mismo que tienen que quedar bien claras las que desea el Dominante. Luego el tiempo ya irá moldeando y ampliando o reduciendo, pero al comienzo tiene que estar bien claro si se coincide o no. Es mejor no empezar algo a tener que terminarlo con un mal rato.

Muchas veces la idea es darte entera y darlo todo. Pues vuelve a sentarte. El concepto de darlo todo no es sinónimo de anularte, de ser un trapo a manejar por tu Amo, eso no lo desea ninguna sumisa y por supuesto ningún Amo, ya que quien desee eso no es amo, es un completo cobarde. El concepto de darlo todo empieza viendo paso a paso si todo encaja, si todo avanza bien, si te sientes segura y protegida o no, si te sientes comprendida o no, si te sientes disfrutada o no, si te sientes dominada o no, si tienes ganas de desnudarte y postrarte o si lo haces por “obligación”, y así te vas mostrando. Si todo ha ido encajando bien disfrutarás, vivirás, llorarás, sufrirás, reirás, volarás, gruñirás, despotricarás, te enfadarás y te mostrarás cuando estés bien o cuando estés mal, para su disfrute o para que te sujete, para que te saque el jugo o para que te levante de una mala racha, para que te castigue por descuidada o para que te saque del lío por tonta... y te sentirás viva y feliz contigo misma como nunca. Ese día lo darás todo y, curiosamente, estarás más llena que nunca porque te brotará de todo por todos los poros. Pero ojo, insisto, no te imagines un cuento de hadas, gruñirás, te enfadarás, despotricarás, porque serás tú, lo que habrá hecho tu Amo y espero seguirá haciendo es sacar lo mejor de ti y aguantar lo peor, porque le gustará cómo eres.

Nunca es bueno adelantarse, tiempo al tiempo, ve dando poco a poco y habla con el Dominante. Es nuestra obligación escucharos, es nuestra obligación ayudaros, es nuestra obligación estudiaros, es nuestra obligación manejar bien la correa, habla mucho con el Dominante. Que quede bien clara la estructura de lo que quiere y de lo que quieres, si va a ser exclusivamente en pareja y por tanto tú le limitas todo lo que puede hacer y lo que no, si vas a tener compañeras o compañeros y en ese caso cómo va, que quede todo bien claro. Verás como en el momento que todo encaja estarás radiante y le comentarás todo a tu Amo. Que ¿qué es todo?, pues eso es algo que habréis ido forjando y que queda en la intimidad entre tu Amo y tú.
Y la contrapartida, si ves que algo cruje conforme vas dando o que algo no te encaja, frena en seco, pero sin dudarlo. No des nada que no quieras dar, no avances por tu cuenta, mira las cosas como realmente son y no como te gustaría que fueran, mira al Dominante como realmente es y no como te gustaría que fuera, y si no va, no va. Si no te llena, no te llena. Si no funciona, por mucho que duela, contra antes mejor.
SadicSir / MasterZgz
Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo. Todos los derechos reservados SadicSir / MasterZgz.
La tan traída y llevada “palabra de seguridad”.
La palabra de seguridad es una vía de escape que se le otorga a la persona sumisa con el fin de que pueda avisar si en un momento se ve superada y no puede más. Pero la verdad es que no sé si a algunos les falla el concepto de lo que es, o les falla la imaginación, o no tienen ni idea de lo que se traen entre manos.
Es algo emparejado al concepto de los límites. ¿Qué límites tienes? Y qué leches sabe una sumisa los límites que tiene. Una sumisa puede tener muy claro sus límites respecto a qué práctica acepta y qué práctica no, puede tener muy claro qué está dispuesta a hacer y qué no. Pero lo que a todas luces es desconocido es, dentro de lo que acepta, hasta donde podrá llegar hoy.
Los condicionantes son muchos y variados. Si tiene la regla, si ha tenido discusión en el trabajo o con algún familiar, si tiene el día fantástico y relajado o nervioso y nefasto, si se ha descansado bien o no ha pegado ojo, si está mimosa o si chorrea,... y todas estas y muchas más variantes pueden hacer que quien ayer soportó 50 azotes o 20 pinzas hoy con una te dé su vida entera. O a la inversa, puede estar de maravilla y desear dar más para disfrute y orgullo de su Amo.
Y si bien es cierto que muchos de esos condicionantes puedes conocerlos ya antes de empezar y plantearte qué hacer, otros actúan conforme evoluciona el momento. Conforme recibe los
azotes puede tornarse el morbo en preocupación, o puede enfrascarse en ganas de dar más porque la misma sumisa quiere hacerlo y de
repente se da cuenta de que se le ha ido de las manos. El Dominante jamás azota siempre igual, los muelles de las pinzas no ejercen siempre la misma presión, la cuerda jamás está dos veces igual de apretada o floja,... sería eterno poner aquí todas las posibles variaciones sensitivas, nerviosas, condicionantes, porque las hay infinitas. Seguro que cada cual que estéis leyendo esto se os ocurren algunas.
Por tanto la realidad hay que tenerla en cuenta, los factores, las alteraciones, los imprevistos, el día a día, el estado anímico, etc. También hay que tener en cuenta los errores, que no tienen porqué ser de mala fe, simplemente pueden ser por querer que tu Amo disfrute completamente y tú darle todo, o al revés, por querer llevar a la sumisa a dar todo de si para que se sienta feliz.

Para
todo ello, para todo lo que puede alterar la situación, para todo lo que puede alterar el estado anímico, para todo lo que puede hacer que se necesite una caricia en vez de más cera, tiene que haber una puerta de escape.
Y aquí es donde digo que no sé si falta imaginación o lo que realmente falta es coherencia. Por supuesto es muy distinto si es la primera vez o si la relación Amo/sumisa es estable y ya lleva tiempo, si hay sentimientos o si simplemente se ha quedado para una sesión esporádica, pero de cualquier manera, tiene que haber algo que permita cambiar, aflojar, frenar o incluso parar. Personalmente jamás pondré para ello un palabro que dé al traste con todo, a mí me sueltan a saco ¡¡camioneta!! o ¡¡ventilador!! y os garantizo que hasta ahí llegamos.
Entiendo que en una relación esporádica pueda servir, porque si se emplea es porque la cosa ya se ha ido de madre, has dado con un insensato que nada tiene que ver con esto y busca más sacudir que dominar y las únicas ganas son de vestirse y adiós.
Pero en una relación más estable no es eso lo que se busca o lo que probablemente se necesita, porque existen los sentimientos. En una relación estable se busca indicar que ya no puedes más, que no estás bien, que has dado todo lo que puedes, que necesitas parar. Y en esos momentos los sentimientos pueden pedir muchas cosas, un beso, una caricia, un reconocimiento a todo lo que has dado, una necesidad de protección,... Y aquí es donde el Dominante tiene que dejar puertas abiertas, un “cógeme la mano si”, una súplica, un “Amo no puedo más”, vale perfectamente para que la situación torne a algo placentero, relajado y termine el algo precioso. Cualquier Dominante de verdad valora la entrega y no necesita estupideces, y sabe reconocer a su sumisa que “estoy orgulloso de ti”, “descansa perrita, te has portado muy bien”, que acompañado de caricias torna la muchas veces sensación de decepción de la sumisa por no haber dado más en un sentimiento de tranquilidad y de ganas de pertenecerle.
Así que, bajo mi punto de vista, la palabra de seguridad no tiene porqué ser como tal una palabreja que deje frío al más pintado, puede perfectamente ser un gesto, una frase, una indicación en la que ambos tengan claro que la sumisa no puede más. Y sobre todo, en la que ambos tengan claro que no por usarla se decepciona. Siempre hay un punto en el que hay que parar, si se sobrepasa ese punto la sensación de decepción, o de miedo, o de ganas de salir corriendo dan al traste con algo que podría haber seguido siendo hermoso de haber actuado a tiempo.
He escuchado muchas veces que cuando se llega a este punto es que la cosa ya se ha torcido y la decepción es enorme. Estoy de acuerdo en esto solo en parte. Ya sé que el Dominante tiene que conocer perfectamente a la sumisa, que tiene que saber lo que le hace y hasta donde la lleva, que tiene que saber escucharla y saber ver cuando la cosa ya está al límite. Pero absolutamente todas las relaciones tienen un comienzo en el que no se la conoce todavía, tienen unas primeras veces y unas primeras prácticas y tiene una evolución en la que a veces se fuerza un poco más, y por mucho que se quiera, nadie es adivino.
Así que si se es capaz de emplear la imaginación para colocar las pinzas, si se es capaz de emplear la imaginación para buscar utensilios con los que azotar, si se es capaz de usar la imaginación para usar velas de colores, hay que ser capaz de usar la imaginación para que quien te ha dado todo lo que puede darte hoy, pueda transmitirte que necesita que la abraces y que valoras su esfuerzo, que necesita a su Amo, porque hoy no da más.
Y a ti sumisa, si a quien te has entregado cuando le pides parar en vez de valorar todo lo que le has dado te empieza con un “tú ni eres sumisa ni eres nada”, “tú no vales para nada”, “eres una mierda”, “yo decidiré cuando paro”, o majaderías semejantes, mándalo a la mierda, ese ni es amo, ni es hombre.
SadicSir / MasterZgz
Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo. Todos los derechos reservados SadicSir / MasterZgz.
Leer relatos sobre que me llevó solo con el abrigo y medias y llevaba
metido en el culo el plug que a mi Dueño le gusta mientras al caminar me mojaba toda pensando en que cuando llegáramos al bar me
iba a hacer sentarme en el taburete y quedar expuesta.... queda muy bonito. Pero en la vida real, y aunque suene a cachondeo, como en esa tesitura te des de bruces con tu jefe, o con el vecino de abajo, o con la tía Antonia... que no tenía que estar ahí pero mira tú por donde ha coincidido que... pues el problemón es de antología.
Leer relatos sobre que me ordenó esperarle desnuda de rodillas con una venda en los ojos y con la boca abierta y la lengua fuera y que le oí llegar, abrir la habitación del hotel y lo primero que supe de él fue el sabor de su miembro cuando me lo metió de golpe hasta el gaznate... puede quedar muy morboso leído pero en la realidad como cuando te quite la venda no te guste un pelo lo que veas, me da que te vas a sentir bastante fatal.
Y ya si nos ponemos a leer trilogías en las que llega en helicóptero, regala coches y luego resulta que lo que tiene es un complejo solemne porque su mamá le pegaba, la cosa ya desvaría del todo.
Voy a intentar tratar el primer encuentro con seriedad y situado en la vida real. Recuerda que estás leyendo mi blog y que esto no deja de ser mi versión personal con la que por supuesto se puede estar de acuerdo, o no.
Daré por sentado que si existe la preocupación sobre el primer encuentro, es que la persona Dominante y la persona sumisa se han conocido vía internet o similar, ya que si se han conocido en un bar en real, ¡ya se habría producido el primer encuentro!.

Y hablando de bares, tengo totalmente claro que un bar es el mejor lugar para el primer encuentro, sin duda la red social más grande, mejor y, sobre todo, la más segura.
Sería una prepotencia solemne hacer una guía de actuación, ya que depende mucho de cuánto tiempo se lleva charlando por internet, de cuánto se ha hablado, de cuántas cosas se han dejado claras, en definitiva, de cuánto os conocéis.
Pero lo que sí está claro es que la primera vez suele ser una enorme mezcla de ilusión porque funcione y de miedo a no gustar o a que no salga bien.
Yo desmitificaría la primera vez, le quitaría toda intención de que sea algo fantástico que marque la vida. Vamos que suelo dejarla fluir y actuar conforme va saliendo. Prepararla como un te haré, y harás, y te azotaré, y si Señor y yo me pondré para Usted así y podrá no se qué... mmmmmm.... no, sinceramente, no. Y no porque preparar un plan cuando no sé siquiera ni si al vernos va a haber química directa o vamos a necesitar un rato, o si va a encajar la cosa fantásticamente o los nervios van a hacer de las suyas, o qué demonios va a pasar, me parece poner expectativas que más que ayudar pueden defraudar.
Yo soy Dominante, y considero que como tal es como se debe de actuar. Según se vaya presentando la situación el Dominante debe de ir tomando las decisiones que considere oportunas. Ni que decir tiene que si la cosa ha crujido nada más verse, mal arreglo, y si hay que tomar la determinación de que esto no va a resultar, se toma.
Pero no nos pongamos en el caso trágico. Lo lógico si se ha hablado lo suficiente, si se han dicho las cosas claras, si se saben gustos, miedos y preocupaciones, si se ha dedicado tiempo a saber cómo es realmente cada uno, es que funcione. Más fluido o menos, más de golpe o menos, pero que funcione. No olvidemos que también cada uno tenemos nuestro genio, carácter y manera de ser, y por tanto podemos necesitar algo más de tiempo o menos para ver cómo se comporta, cómo se mueve, cómo se expresa, etc.

Y si ya se decide pasar a la acción, lo suyo es hacerlo en un hotel o similar donde haya posibilidad de ayuda en caso necesario. Habitualmente ambos son dos desconocidos poco menos que ilocalizables, con lo cual mejor ir cogiendo la confianza conforme realmente se demuestra. El monitor de un ordenador es una valla que en la realidad no hay, y absolutamente ningún Dominante ponemos pegas al principio a no inmovilizar, a no tapar los ojos ni la boca, ni a no hacer nada que deje indefensa a la sumisa, ni por supuesto a que haya alguna persona que vaya llamando a ver si todo va como debe.
Además hay muchas cosas que aprender. Hay que ver la sensibilidad de la piel, hay que ver las reacciones a lo que se le haga, hay que ir analizando el comportamiento y explicando cómo gustan las cosas, y así todo lo que se desee. Lo importante yo creo que no es la primera vez, lo importante es que de pie e ilusione para que haya una segunda, tercera...
No olvidemos nunca que el responsable de los riesgos que se asumen es cada uno, quejarse luego no sirve de nada. Y, por mucho que suele a alarmista, en los chats detrás de los monitores hay escondido mucho desesperado, mucho fantasioso y mucho chulito que nada tienen que ver con el BDSM. El darse cuenta de ello y dar tiempo a coincidir con un verdadero Dominante es responsabilidad de la sumisa y del tiempo que dedique a tener claro con quien habla. Las prisas no son buenas. Y, como he dicho, el verdadero Dominante ni tiene prisa, ni mucho menos pone pegas a la seguridad y tranquilidad de una sumisa.
SadicSir / MasterZgz
Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo. Todos los derechos reservados SadicSir / MasterZgz.
Algo
incomprensible a día de hoy es que todavía haya gente que el famoso acrónimo SSC del BDSM lo traduzca como “sano, seguro y consensuado”. En casi todos los foros, en casi todos los lugares donde se habla del BDSM en castellano, se puede encontrar que eso fue un error de traducción del original de David Stein “safe, sane, and consensual” es decir “seguro, sensato y consensuado”.
Lo peor del caso es que cuando eso se publicó allá por el 2007 en un
foro que fue de los más populares sobre BDSM en España, y se advirtió al webmaster de su error, pudo más su ego que la lógica. No voy a poner el enlace ya que me parece que sería una grosería, pero de momento sigue publicado en ese foro.
Utilizando la sensatez a la que la frase alude, y aún a riesgo de quedar excesivamente explícito, mostraré el motivo de mi enfado cada vez que escucho el dichoso “sano”. Ninguna, absolutamente ninguna de las prácticas que comprende el BDSM, son sanas:
El Bondage: Puede ser bonito, puede ser sensual, puede ser morboso, pero
atar a una persona y dejarla inmovilizada durante un rato, sano no es. Que si aquí roza la cuerda, que si aquí aprieta y la circulación sufre un poco, que si los músculos se tienen forzados a mantener una postura fija, repito, sano, no es. Y ya si se hace una suspensión colgando a la sumisa cual salchichón donde se le clava la cuerda en la piel y se mantiene en postura forzada, creéroslo, que queda monísima ella, pero eso sano, no es.

El Spanking: Aunque sea una técnica que se está dividiendo del BDSM como tal, la incluyo por ser práctica habitual. Azotar a alguien no es sano, tal cual. Coger una paleta, una vara, un cinturón, o una rama de olivo y zurrar a alguien, ya os digo yo que sano no es. Que le ha quedado el culo muy bonito, que si ese rojo le favorece, que si qué ilusión que así voy marcada (o marcado) por mi Amo (o Ama), perfecto, genial, hermoso y fantástico, pero sano, os lo garantizo, no es.
Las técnicas de Dominación/sumisión, o de sadomasoquismo: Voy a hacer un compendio para que esto no quede eterno de leer. A ver, poner a alguien a que te lama los pies, no es sano, es intenso, trasmite entrega y muchas sensaciones, pero sano, no es. Poner a alguien en posición bien expuesta y meterle una zanahoria o un plug por el culo, en serio, que es para pasárselo pipa, que queda de un morboso increíble, pero el culo no se ha hecho para eso, así que sano, no es. Y ya ni os cuento donde se puede ver sano el poner una pinza en un pezón que duele que rabia y que además se corta la circulación de la zona, o si vamos subiendo de tono el ponerle agujitas en los labios de su encantadora entrepierna, o por no hablar siempre de sumisa y Amo pongamos a una encantadora Ama que con su bello zapato de tacón de aguja le pisa bien contenta y con esmero los cataplines a su sumiso, … ¡¡coño, en serio, que eso no es sano!!
Así es que, por favor, desterremos ya el dichoso “sano” del BDSM. ¡¡Es ridículo decir que todo lo anterior es sano!!.
Por supuesto hay gente que entra de nuevas, que no conoce y que a lo mejor ha leído algo y ha cogido el concepto equivocado, decírselo. Todos hemos comenzado y todos hemos tenido que aprender.
Pero eso sí, si veis a alguien que alardea de la frasecita ya sabéis que no solo estáis ante alguien que no sabe de qué va, sino que va de listo con el problema que eso puede conllevar cuando se ponga a azotarte. ¡¡Ni de coña va a ser eso sano!!
SadicSir / MasterZgz
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