La base de mis prácticas radica en la Dominación/sumisión tanto en real, como en ciber. Me gusta un cierto protocolo, soy bastante estricto, prudente y tengo mi correspondiente dosis de sádico. Me gusta la D/s de verdad, intensa, por supuesto con toda la cordura, juicio y sensatez que esto requiere, pero con una relación real de sumisión y entrega, de verdad que los jueguecitos en plan de pareja de amantes con azotitos no son lo mío.
Siempre he pensado que este tipo de relaciones funcionan muy bien mediante el diálogo, hablando tranquilamente. Si se deja claro lo que se desea y lo que se ofrece, lo que gusta y lo que no, lo que se puede aportar y lo que se espera recibir, la relación debería de ir muy bien encaminada. Si se encaja se va avanzando, y si no se encaja se ven unos motivos evidentes para no continuar con la relación.
Pero ojo, ninguna relación es perfecta y las de este tipo tampoco lo son, siempre hay temas en los que ambas partes tienen que ceder dentro de un margen, o en los que dejar ver qué pasa conforme trascurre el tiempo y se avanza, o en los que analizar el por qué ha surgido una fuerte discusión o incluso una ruptura y si tiene remedio o no. No confundamos entre el tener carácter y las cosas claras con el ser un necio que se cierra en banda.
A mí me gusta guiar, enseñar y ayudar a avanzar, además de la obviedad de disfrutar completamente de quien se entrega a mí. Insisto en la necesidad de caminar y dialogar, conocer y valorar, acertar y equivocarse… e ir dejando claro lo que atrae y lo que gustaría cambiar, lo que ilusiona y lo que desanima… porque una cosa son las fantasías e ideas con las que se llega y otra la realidad con la que te encuentras.
Para que todo vaya bien tiene que ir apareciendo una acumulación de sentimientos, y los sentimientos necesitan su tiempo para ir apareciendo. Hace falta confianza, seguridad, tranquilidad, sensación de ser realmente dominada y muchos más, y eso lleva su tiempo.
Personalmente no admito ambigüedades, tiene que estar bien claro quien domina y quien obedece. No en plan tosco y sin sentido, en absoluto, siempre con sensatez, cordura, reflexión, apoyo y todos aquellos razonamientos que puedan hacer falta, pero desde luego con toda la entrega y obediencia requerida.
Tampoco admito las prohibiciones disfrazadas de límite. Es completamente cierto que la persona sumisa tiene absoluto derecho a fijar los límites sobre lo que no tolera hacer o que se le haga, eso está bien claro y no supone problema alguno. Pero otra cosa muy distinta es que pretenda ponerme límites a mí, yo no soy un “amito a la carta”. Para mí una persona que prohíba a otra tener cualquier otra relación exigiéndole que se limite al horario y a las prácticas que ella desee en el momento que pueda, sinceramente, yo no la llamaría “su sumisa”. Y al que tiene que obedecer y ceñirse a hacer exclusivamente lo que esta persona le permita y cuando se lo permita, sinceramente, yo no lo llamaría “su amo”. Respeto absolutamente ese tipo de relaciones, pero lo que desde luego yo no comparto es en considerarlos “amo y sumisa”, para mí ambos son switch donde ambos dar órdenes al otro sobre lo que puede hacer y lo que no, y por supuesto ambos obedecen a la otra parte.
Y a partir de aquí…
¿Qué el camino se va haciendo bonito? Pues adelante, alguna piedra habrá pero vamos allá.
¿Qué el camino no lleva a ningún sitio y no dice nada? Pues hasta aquí hemos llegado y mira para perder el tiempo, suerte y que te vaya bien. ¡¡Hay mundo y personas en él eh!!. Así que mejor dedicar el tiempo a encontrar con quien pasear a gusto, que perderlo con quien no encajas, o machacar y hacer perder el tiempo a la otra persona a la que no le encajas.
SadicSir / MasterZgz.
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