domingo, 9 de junio de 2013

LA PRIMERA VEZ


Leer relatos sobre que me llevó solo con el abrigo y medias y llevaba metido en el culo el plug que a mi Dueño le gusta mientras al caminar me mojaba toda pensando en que cuando llegáramos al bar me iba a hacer sentarme en el taburete y quedar expuesta.... queda muy bonito. Pero en la vida real, y aunque suene a cachondeo, como en esa tesitura te des de bruces con tu jefe, o con el vecino de abajo, o con la tía Antonia... que no tenía que estar ahí pero mira tú por donde ha coincidido que... pues el problemón es de antología.

Leer relatos sobre que me ordenó esperarle desnuda de rodillas con una venda en los ojos y con la boca abierta y la lengua fuera y que le oí llegar, abrir la habitación del hotel y lo primero que supe de él fue el sabor de su miembro cuando me lo metió de golpe hasta el gaznate... puede quedar muy morboso leído pero en la realidad como cuando te quite la venda no te guste un pelo lo que veas, me da que te vas a sentir bastante fatal.

Y ya si nos ponemos a leer trilogías en las que llega en helicóptero, regala coches y luego resulta que lo que tiene es un complejo solemne porque su mamá le pegaba, la cosa ya desvaría del todo.

Voy a intentar tratar el primer encuentro con seriedad y situado en la vida real. Recuerda que estás leyendo mi blog y que esto no deja de ser mi versión personal con la que por supuesto se puede estar de acuerdo, o no.

Daré por sentado que si existe la preocupación sobre el primer encuentro, es que la persona Dominante y la persona sumisa se han conocido vía internet o similar, ya que si se han conocido en un bar en real, ¡ya se habría producido el primer encuentro!.


Y hablando de bares, tengo totalmente claro que un bar es el mejor lugar para el primer encuentro, sin duda la red social más grande, mejor y, sobre todo, la más segura.

Sería una prepotencia solemne hacer una guía de actuación, ya que depende mucho de cuánto tiempo se lleva charlando por internet, de cuánto se ha hablado, de cuántas cosas se han dejado claras, en definitiva, de cuánto os conocéis.

Pero lo que sí está claro es que la primera vez suele ser una enorme mezcla de ilusión porque funcione y de miedo a no gustar o a que no salga bien.

Yo desmitificaría la primera vez, le quitaría toda intención de que sea algo fantástico que marque la vida. Vamos que suelo dejarla fluir y actuar conforme va saliendo. Prepararla como un te haré, y harás, y te azotaré, y si Señor y yo me pondré para Usted así y podrá no se qué... mmmmmm.... no, sinceramente, no. Y no porque preparar un plan cuando no sé siquiera ni si al vernos va a haber química directa o vamos a necesitar un rato, o si va a encajar la cosa fantásticamente o los nervios van a hacer de las suyas, o qué demonios va a pasar, me parece poner expectativas que más que ayudar pueden defraudar.

Yo soy Dominante, y considero que como tal es como se debe de actuar. Según se vaya presentando la situación el Dominante debe de ir tomando las decisiones que considere oportunas. Ni que decir tiene que si la cosa ha crujido nada más verse, mal arreglo, y si hay que tomar la determinación de que esto no va a resultar, se toma.

Pero no nos pongamos en el caso trágico. Lo lógico si se ha hablado lo suficiente, si se han dicho las cosas claras, si se saben gustos, miedos y preocupaciones, si se ha dedicado tiempo a saber cómo es realmente cada uno, es que funcione. Más fluido o menos, más de golpe o menos, pero que funcione. No olvidemos que también cada uno tenemos nuestro genio, carácter y manera de ser, y por tanto podemos necesitar algo más de tiempo o menos para ver cómo se comporta, cómo se mueve, cómo se expresa, etc.


Y si ya se decide pasar a la acción, lo suyo es hacerlo en un hotel o similar donde haya posibilidad de ayuda en caso necesario. Habitualmente ambos son dos desconocidos poco menos que ilocalizables, con lo cual mejor ir cogiendo la confianza conforme realmente se demuestra. El monitor de un ordenador es una valla que en la realidad no hay, y absolutamente ningún Dominante ponemos pegas al principio a no inmovilizar, a no tapar los ojos ni la boca, ni a no hacer nada que deje indefensa a la sumisa, ni por supuesto a que haya alguna persona que vaya llamando a ver si todo va como debe.

Además hay muchas cosas que aprender. Hay que ver la sensibilidad de la piel, hay que ver las reacciones a lo que se le haga, hay que ir analizando el comportamiento y explicando cómo gustan las cosas, y así todo lo que se desee. Lo importante yo creo que no es la primera vez, lo importante es que de pie e ilusione para que haya una segunda, tercera...

No olvidemos nunca que el responsable de los riesgos que se asumen es cada uno, quejarse luego no sirve de nada. Y, por mucho que suele a alarmista, en los chats detrás de los monitores hay escondido mucho desesperado, mucho fantasioso y mucho chulito que nada tienen que ver con el BDSM. El darse cuenta de ello y dar tiempo a coincidir con un verdadero Dominante es responsabilidad de la sumisa y del tiempo que dedique a tener claro con quien habla. Las prisas no son buenas. Y, como he dicho, el verdadero Dominante ni tiene prisa, ni mucho menos pone pegas a la seguridad y tranquilidad de una sumisa.

SadicSir / MasterZgz

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